El Cuerpo y sus Ciclos

maría vélez

El Cuerpo y sus Ciclos: Una Guía para la Existencia a través de la Educación Somática

Nuestro cuerpo, en su esencia, es un universo en constante movimiento y cambio. En él habitan ciclos de vida y muerte, de regeneración y restauración, que reflejan de manera profunda nuestra propia existencia. Al observar la vida celular y sus procesos de autopoiesis —la capacidad de las células para mantenerse, regenerarse y perpetuarse— nos encontramos con una analogía poderosa sobre la vida humana: cada momento es una oportunidad para renacer, para sanarnos y para conectar con nuestra esencia.

Los Ciclos Corporales y su Sabiduría

Cada célula de nuestro cuerpo sigue un ciclo de vida y muerte, de destrucción y reconstrucción. Este proceso permite la regeneración de tejidos, la restauración de la energía, y la constante adaptación de nuestro organismo. Estos ciclos reflejan cómo la vida misma requiere pausas, transiciones, y momentos de renovación. La piel, por ejemplo, se regenera constantemente, así como los tejidos y órganos. Este flujo de vida y muerte es la manera que tiene el cuerpo de mantenerse en equilibrio y salud.

A nivel emocional y existencial, estos ciclos también son esenciales. Así como las células dejan atrás lo que ya no es funcional, nosotros también necesitamos aprender a soltar lo que nos impide crecer y a dar espacio para nuevas experiencias. La educación somática nos ofrece las herramientas para conectar con estos procesos naturales, comprendiendo cómo nuestros cuerpos contienen la sabiduría para sostenernos en cualquier fase de la vida.

Educación Somática: Conectando con el Soporte Interno

La educación somática nos invita a descubrir y a habitar el cuerpo desde dentro, desde esa percepción íntima y directa que no depende de espejos ni de juicios externos. A través de prácticas de movimiento consciente, respiración y percepción interna, podemos acceder a los procesos naturales de nuestro cuerpo y, al hacerlo, aprender de él. La educación somática no solo nos enseña a movernos de manera más eficiente, sino que nos recuerda cómo escuchar y responder a las necesidades de nuestro cuerpo.

Cuando habitamos nuestro cuerpo de manera consciente, estamos más alineados con sus ciclos de descanso y restauración. Al respetar esos ritmos, permitimos que nuestro sistema nervioso regule su energía, que los tejidos se regeneren y que nuestras emociones se equilibren. Nos brindamos la oportunidad de vivir con mayor paz y claridad, reconociendo que no siempre es necesario "hacer" o "controlar," sino simplemente estar presentes y escuchar.

Embodiment: Las Herramientas de la Consciencia Corporal

El embodiment —o conciencia corporal— es el acto de habitar nuestro cuerpo, de sentirlo y de comprenderlo en su totalidad. Esta práctica nos revela que todo lo que necesitamos para vivir con plenitud ya está dentro de nosotros. Cuando estamos conscientes de nuestro cuerpo, podemos percibir sus señales y responder a ellas de manera intuitiva, sin la necesidad de intelecto o palabras.

A través del embodiment, aprendemos a reconocer cuándo necesitamos descansar, cuándo es momento de actuar y cuándo es necesario soltar. Así como las células saben cuándo regenerarse y cuándo morir para dar paso a nuevas células, nosotros también aprendemos a confiar en los procesos de la vida, permitiéndonos fluir en vez de resistir.

El Cuerpo como Guía en la Existencia

Nuestros cuerpos son la manifestación más tangible de la sabiduría de la vida. Cada ciclo de restauración, cada proceso de regeneración y cada etapa de autopoiesis nos enseñan que la vida misma es una danza entre lo viejo y lo nuevo, entre la quietud y el movimiento, entre la muerte y la creación. Al conectarnos con estos procesos a través de la educación somática, encontramos un soporte interno que nos permite vivir desde un lugar de autenticidad, apoyados por la sabiduría de nuestro propio cuerpo.

En resumen, la educación somática y el embodiment nos devuelven la capacidad de escuchar y responder a nuestros ciclos internos. Al hacerlo, accedemos a un soporte continuo que nutre nuestras acciones y expresiones en el mundo.